Laura Wong comenta los avances y desafios de las políticas de población

La presidente de Alap, Laura Wong, demógrafa de Cedeplar/UFMG, es la primeira entrevistada de este blog. Por email, nos envió sus comentarios sobre las posibilidades de America Latina en este nuevo momento. Y usted, que opina? 

P: Cuales fueron los principales avances de la Conferencia del Cairo para discutir las poblaciones? ¿Qué impactos la Conferencia tuvo en el mundo, pero más específicamente para América Latina?

LW: La CIPD de 1994 sobre  Población y Desarrollo fue un punto decisivo en los debates internacionales sobre población. Las conferencias internacionales anteriores sobre población se concentraban, básicamente, en controlar el crecimiento demográfico en los países en desarrollo (en condiciones prevalecientes dos décadas atrás!). La CIPD, contrariamente, amplió el alcance de los debates normativos. Como bien divulgado por cientistas y demógrafos del Norte y Sur del Hemisferio (por ejemplo el Population Reference Bureau), “El inicio de la década de 1990 implicó en una separación radical de las ideas convencionales sobre cómo los gobiernos deben tratar de influir en el tamaño y el bienestar de las sociedades que están bajo su cargo, y estableció un consenso sin precedentes entre los gobiernos nacionales sobre las políticas de población. Esta nueva perspectiva cambió el énfasis de las políticas de población, de forma que en vez de concentrarse en desacelerar o controlar el crecimiento de la población se direccionó a la  mejora de las condiciones de vida, en especial la de las mujeres.”

Los gobiernos aceptaron el hecho de que las políticas de población debian abordar el desarrollo social en una perspectiva más amplia que la sola planificación familiar, especialmente en lo referente a mejorar la condición de la mujer (la planificación familiar debia proporcionarse como parte de un contexto más amplio de atención a la salud reproductiva.) Este nuevo énfasis descansa en el fuerte presupuesto de que la salud reproductiva es un puente para mejorar la condición femenina (equilibrando las relaciones de género y facilitando el salto a mejores condiciones de vida de la Sociedad como un todo).  Y presupone, además,  que las mejoras en la salud y los derechos conducen, en última instancia a una reducción de la fecundidad y un crecimiento más lento de la población (Que, en el fondo era lo que interesaba antes, pero no focaba/respetava los derechos).

El PA definió, por primera vez, la salud reproductiva como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no simplemente la ausencia de afecciones o enfermedades, en todo lo relativo a la reproducción.

Em lo que se refiere a América Latina,  talvez, por  la situación intermediaria  que tenía la mujer, en relación a las diferentes regiones del mundo, la definición de “derecho reproductivo” tuvo mayor repercusión y los gobiernos se preocuparon relativamente más que aquellos localizados em Asia y África.  Recordar que el PA  enfatiza que la atención de la salud reproductiva conlleva como derecho, inclusive el de “elegir libremente y de forma responsable” la cantidad de hijos que  se  desea tener y cuándo tenerlos, y el derecho a tener una “vida sexual satisfactoria y sin riesgos”.

P: ¿Cuál es la importancia de la discusión con expertos de América Latina para avanzar en el debate sobre la población mundial?

LW: La más importante contribución de la CIPD fue, como dicho antes, el cambio en la forma de ver el mundo. El grave problema mundial, no era el crecimiento populacional explosivo de los países pobres. Era (como sigue siendo ahora) la extrema desigualdad y la pobreza. La única forma de impulsionar el desarrollo sería, como fue definido en el PA, cambiar  el énfasis de las políticas de población: no es el objetivo desacelerar el crecimiento de la población para esperar un desarrollo. Ellos se complementan. El objetivo debe ser mejorar las condiciones de vida, en especial la de las mujeres, y más esencialmente, la salud sexual y reproductiva de ellas (Es bien  verdad, sí, que  siempre trató de omitirse la parte “sexual” de esa esencialidad).

Si las acciones desarrolladas por las agencias internacionales y los gobiernos, a raíz de lo expuesto en el PA fueron responsables por la importante disminución de la fecundidad en el mundo entero –talvez la más significativa de la historia moderna– es algo que está, aún por ser probado; sin duda, la asociación existe y ha tenido un rol muy importante. Esta disminución ha creado, quiérase o no, oportunidades que facilitan el salto a mejores condiciones de vida. (Aqui debemos considerar toda la producción académica sobre el bono demográfico,  ventana de oportunidades, desafios del envejecimiento poblacional, etc.)

Es aqui donde ALAP y ABEP quieren contribuir, la llamada que hemos hecho está en las líneas a seguir:

El Seminario Internacional: “La CIPD más allá de 2014 y la dinámica demográfica de América Latina y del Caribe”, julio de 2013, será más un paso en el sentido de movilizar la comunidad de demógrafos de la región, juntamente con la sociedad civil que está organizada para discutir estos temas, para garantizar una incidencia participativa y democrática en la Conferencia Regional de Uruguay, en agosto de 2013.

Teniendo en vista estos compromisos, los objetivos del Seminario Internacional “La CIPD más allá de 2014 y la dinámica demográfica de América Latina y del Caribe”, son:  

  • Reunir a un grupo de expertos para difundir y discutir la dinámica demográfica de América Latina y el Caribe, teniendo como telón de fondo el Programa de Acción (PoA) de la CIPD Cairo 1994;
  • Fortalecer la capacidad técnica regional;
  • Facilitar la cooperación e intercambio entre especialistas de la área técnica y científica;
  • Abrir la posibilidad de participación de los estudiantes y activistas de la sociedad civil que trabajan en el ámbito de los temas de la CIPD Cairo;
  • Dar a conocer los principales resultados en los medios; específicamente en los principales medios de comunicación;
  • Preparar la incidencia en la Conferencia Regional de Uruguay, agosto de 2013.

P: En que cuestiones aún hay lo que mejorar?

LW: En primer lugar, las organizaciones, especialmente aquellas  que luchan por los derechos en América Latina y El Caribe, en general, tienden a afirmar que el PA  estuvo lejos de cumplirse en aspectos como:

  • La referencia  a los Derechos Humanos como el marco para la definción de políticas y programas de desarrollo.
  • La  referencia a los derechos sexuales y reproductivos de mujeres de todas las edades (incluidas las niñas) en las políticas de salud, población y desarrollo.
  • El no reconocimiento de las inequidades, una vez que America Latina y el Caribe es una de las regiones más desiguales del mundo (aqui incluidas, principalmente, las iniquidades de todos los tipos de género)

La reunión del Comité de Población y Desarrollo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, realizada en Quito (Julio de 2012)  produjo una declaracion que, en general, ha sido bastante consensuada (Fuente: http://www.clam.org.br/es/destaque/conteudo.asp?cod=9676  – América Latina,  Mujeres, Población y Desarrollo).

Como parte del proceso de evaluación del Programa de Acción de la CIPD, los gobiernos deben identificar temas emergentes y prioritarios que les permitan actualizar la Agenda. Son ellos:

  1. Garantizar que la evaluación Cairo más allá de 2014 sea un proceso entre gobiernos y organizaciones de la sociedad civil, con énfasis en los espacios colectivos de mujeres, en sus diversidades culturales, étnicas, sociales, de jóvenes y feministas.
  2. Asegurar el acceso universal y sin barreras, a servicios de salud sexual y reproductiva de calidad, integrales e integrados, adecuados para las mujeres a lo largo de su ciclo vital.
  3. Realizar todos los esfuerzos para garantizar la autonomía reproductiva de las mujeres, incluyendo la educación en sexualidad, el acceso a métodos anticonceptivos modernos, a técnicas de reproducción asistida y el acceso al aborto legal y seguro.
  4. Eliminar las muertes maternas evitables y reducir la morbilidad materna extrema.
  5. Reconocer la juventud en sus diversidades como sujetos de derechos, así como establecer mecanismos para su participación en el diseño e implementación de políticas públicas
  6. Prevenir, sancionar y erradicar la trata de personas y la explotación sexual, en especial de niñas, niños y adolescentes.
  7. Reconocer los derechos laborales de aquellas mujeres mayores de edad que ejercen el trabajo sexual.
  8. Respetar los derechos de los pueblos, en especial de las mujeres indígenas y afrodescendientes, en lo que se refiere al derecho a la tierra, al territorio y a la soberanía alimentaria, respetando el derecho al consentimiento previo, libre e informado en todo aquello que involucre sus vidas, incluyendo sus derechos sexuales y reproductivos, y una vida libre de violencia.
  9. Implementar políticas y programas que aseguren el acceso de niñas, niños, adolescentes y jóvenes a la educación integral en sexualidad, basada en derechos humanos, en la equidad de género y en las características culturales, a través de metodologías adecuadas, dentro y fuera de los centros escolares.
  10. Fortalecer las capacidades de las instituciones gubernamentales en la recopilación y análisis de datos estadísticos cuanti y cualitativos desagregados por edad, grupos etarios, sexo, raza y etnia, situación geográfica, para su uso estratégico en la formulación de políticas y programas de salud, educación y desarrollo.

En segundo lugar, aunque la lista mencionada antes, incluye el aborto, un tema del todo incómodo es si el aborto inducido puede considerarse un componente de la salud reproductiva y un derecho universal. Este aspecto ha sido a mi modo de ver muy omitido.  La conferencia de El Cairo estableció un consenso con un uso cuidadoso del lenguaje, que indicaba que “en ningún caso se promovería el aborto como método de planificación familiar”, y que “cuando el aborto no esté en contra de la ley, debe ser un aborto sin riesgos”. Este consenso no se ha mantenido firme con el tiempo y es aun una cuestión no resuelta.

Un tercer punto sobre el cual habría que reflexionar, es la falta de atención que hubo en relación a la dinámica demográfica que pasó – y aún pasa–  por significativos cambios y  sus interrelaciones con las diversas esferas de la Sociedad  (familia, cultura,  bien estar social, etc.)  y  entre generaciones.

Los gobiernos están, solamente ahora, despertando para la necesidad de dimensionar esos cambios, muchos de los cuales, principalmente para América Latina, ya venian ocurriendo desde, justamente la época de la CIPD.

El énfasis en Salud y Derechos reproductivos, de una cierta forma, canalizó los esfuerzos, dejando de lado el monitoreo de los cambios demográficos, que es hoy en dia, una de las principales demandas: más investigación en población de forma tal a subsidiar planes que objetiven lo que  hoy se entiende por desarrollo sostenible.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s